Cuenta la leyenda que hace siglos vivía cerca de Redondela un dragón que de vez en cuando llegaba a la villa para llevarse a una joven a su cueva. Así lo hizo varias veces, hasta que los jóvenes marineros se armaron de coraje y un día acordaron encararse al monstruo. Así lo hicieron y después de una dura lucha salieron victoriosos. Ya vencido lo trajeron al pueblo, al mismo tiempo que liberaron a las jóvenes que tenía en la cueva. Fue aquí, en Redondela, después de que el dragón diera sus últimos suspiros, cuando los valientes jóvenes, cogiéndose las espadas unos a otros, empezaron a bailar alrededor del dragón muerto
El origen de esta manifestación se pierde en la noche de los tiempos. No cabe duda que renace y se extiende tal y como llegó a nuestros días desde la Edad Media, pues no se trata más que de una representación plástica del Demonio, típicamente cristiana. De hecho, imita la función de la escultura y la pintura, tanto románica como gótica.
Pero la lucha de un Dios (o un representante del mismo) con una serpiente o dragón es muy viejo, tanto que ya existía en las religiones antiguas.
La primera denominación que tenemos documentada es la de "coquetriz" (Ourense 1437), que no es más que un cocodrilo. En este texto gallego, esta “coquetriz” no es más que el dragón que iba en la procesión del Corpus llevado por los zapateros. No cabe duda por tanto, de que el nombre viene del latín cocatrix (cocodrilo), y que ya se encontraba a mediados del siglo XV (1441) en un documento de Ourense el nombre tal y como se usa hoy en día: coqa y qoqa.
La Celebración
Las penlas van vestidas de blanco con alas de angeles
Para recordar esta leyenda ancestral, todos los años en el desfile del Corpus Christi se saca a la calle la figura de la Coca, y se realiza la Danza de las Espadas y el Baile de las Penlas:
El origen de la Danza de las Espadas ya queda registrado al hablar de la Coca y las Penlas, pues fueron los marineros los que acabaron con el fiero y mítico Dragón, que viene a ser la representación del Demonio, y lo celebraron bailando alrededor de su cadáver. Las primeras noticias que hay de esta danza en Redondela datan del siglo XVI, en el que el Ayuntamiento le ordena a los gremios que asistan a la procesión del corpus.
Poco se sabe de las Penlas redondelanas, tan solo que llegaron hasta nuestros días sin sufrir grandes cambios, excepto en lo referido a la indumentaria. Actúan con los danzantes de las espadas, formando un único conjunto coreográfico.
Esta tradición acabó convertida en una fiesta que dura varios días en los que hay un amplio programa de espectáculos, conciertos, exposiciones y verbenas nocturnas. Teniendo en cuenta los antecedentes, no sería de extrañar que esta representación diabólica fuese conocida desde hace mucho tiempo y que al establecerse el Corpus empezase a escenificarse públicamente, lo mismo que otras historias y leyendas religiosas.